Imagen corporativa y branding
Naming, branding y diseño de la identidad de tu marca: la forma de decir quién eres sin necesidad de hablar. Desde Ourense, para toda Galicia.
Qué es la imagen corporativa
La imagen corporativa es la forma de decir quién eres sin necesidad de hablar. Es lo que se ve y se recuerda de una marca antes de leer una sola línea: el nombre, el logotipo, los colores, las letras, el modo de mostrarse en una web, en una red social o en un papel.
En Smile Ideas Lab, estudio creativo de Ourense, creamos marcas desde cero o renovamos las que existen. Trabajamos con personas, empresas e instituciones. Empezamos por la idea —quién eres, a quién te diriges, qué quieres que se entienda— y solo después pasamos al diseño.
El objetivo no es que la marca sea llamativa, sino que sea coherente: que se reconozca igual en todos los sitios donde aparece y que cuente lo mismo en todos ellos.
Qué incluye
Los elementos con los que se construye una imagen corporativa. Los combinamos según lo que necesite cada marca.
Naming
Buscamos un nombre que se pueda decir, escribir y recordar sin dudas, y que deje espacio para que la marca crezca.
Branding
Ordenamos lo que la marca es y cómo quiere comportarse —propósito, voz, identidad visual y experiencia— para que todas las decisiones de diseño tengan un criterio común.
Identidad visual
Logotipo, paleta de colores y tipografías, pensados para funcionar en una pantalla, en papel y en vídeo, en tamaños grandes y pequeños.
Manual de identidad
Un documento que explica cómo usar la marca: qué versiones existen, qué colores y letras se emplean y cómo se aplican, para que cualquier persona pueda mantenerla igual.
Diseño de publicaciones
Diseño de publicaciones con la identidad de la marca: documentos, presentaciones y piezas para redes que se reconocen como parte del mismo conjunto.
Diseño promocional
Piezas para dar a conocer un producto, un servicio o un evento, con el mismo lenguaje visual que el resto de la marca.
Renovación de marcas
Si la marca existe, partimos de lo que es hoy y decidimos contigo qué conservar, qué ordenar y qué cambiar.
Una marca tiene cuatro capas
Un logotipo, por sí solo, no es una marca. Es la parte que se ve, pero por debajo hay más.
Propósito
Por qué existe la marca y qué quiere aportar a quien se relaciona con ella.
Voz
Cómo habla: el tono, las palabras que elige y las que evita.
Identidad visual
Cómo se ve: nombre, logotipo, colores, tipografías y el estilo de las imágenes.
Experiencia
Cómo se vive cada contacto con ella: en la web, en una conversación, en un documento, en un evento.
Cómo trabajamos
Descubrir
Escuchamos quién eres, a quién te diriges y qué quieres decir. Si hay una marca previa, revisamos cómo se muestra hoy.
Concepto
Ponemos por escrito el propósito y la voz de la marca. Es el criterio al que volveremos cada vez que haya que decidir algo.
Diseño
Desarrollamos la identidad visual a partir de ese concepto: logotipo, colores, tipografías y su comportamiento en distintos tamaños y soportes.
Aplicaciones
Probamos la identidad donde va a vivir: papelería, redes sociales, web, vídeo… Aquí es donde se ve si funciona.
Manual
Recogemos las reglas de uso en un manual, para que la marca se mantenga igual aunque la use otra persona.
El nombre: la primera decisión
El nombre es lo primero que alguien conoce de una marca y lo más difícil de cambiar después. Por eso conviene decidirlo con calma.
Cuando buscamos un nombre, comprobamos que cumple estos criterios:
- Todo el mundo lo dice y lo escribe igual, sin dudas.
- No se confunde con otras marcas de su sector, y conviene comprobar que está libre en los registros de marcas antes de decidirlo.
- Funciona en las lenguas en que se va a usar: conviene comprobar cómo suena y qué significa en gallego y en castellano.
- Deja margen para crecer: no se queda pequeño si la actividad cambia o se amplía.
- Está disponible como dominio web y como nombre de usuario en redes sociales.
Cuándo tiene sentido renovar una marca
Una marca no se renueva por moda, sino porque ha dejado de contar bien quién eres. Y renovar no siempre significa empezar de cero: a veces basta con ordenar lo que existe y conservar lo que funciona.
Estas son algunas señales de que puede ser el momento:
- Lo que haces ha cambiado y la imagen sigue contando otra cosa.
- Se ve distinta en cada sitio: la web, las redes y los documentos no parecen de la misma marca.
- El logotipo no funciona en tamaño pequeño, en una sola tinta o sobre un fondo de color.
- Quieres llegar a un público nuevo y la marca no habla con él.
- Nadie sabe cómo usarla y cada persona hace lo que le parece.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el branding y en qué se diferencia de un logotipo?
El logotipo es una parte visible de la marca. El branding es todo lo que hace que una marca sea reconocible y coherente: su propósito, su voz, su identidad visual y la experiencia de quien se relaciona con ella.
¿Podéis renovar la imagen de una marca existente?
Sí. Partimos de lo que la marca es hoy y decidimos contigo qué conservar, qué ordenar y qué cambiar. No siempre hace falta rehacerlo todo.
¿Qué es un manual de identidad y para qué sirve?
Es el documento que recoge cómo se usa una marca: las versiones del logotipo, los colores, las tipografías y los usos correctos e incorrectos. Sirve para que la marca se vea igual aunque la utilicen personas distintas, en una web, en un cartel o en un vídeo.
¿Hace falta cambiar de nombre para renovar una marca?
No necesariamente. El nombre es lo más difícil de cambiar, porque quien te conoce lo tiene asociado a ti. Si funciona, se puede conservar y renovar todo lo demás. Si no, se estudia con calma.
¿Qué necesito para empezar?
Saber qué haces y a quién te diriges. Si tienes una marca, el material que usas hoy; si no, basta con la idea. El resto —nombre, estilo, alcance— lo definimos juntos en una primera conversación.
¿Qué quieres que diga tu marca?
Cuéntanos si empiezas desde cero o si quieres renovar la marca que tienes, y buscamos juntos la forma de hacerlo.